Gilda Juncal, voluntaria de la Fundación San José para la Adopción
Escrito por Elisabet Juanola   
Jueves, 21 de Abril de 2011 16:40

miexperiencia

"Hace dos años me asignaron un niño como figura de apego, y lo estuve viniendo a ver por siete meses, todos los días. Él tenía año y medio y me reconocía perfectamente, me esperaba, sabía que yo venía para dedicarle tiempo especial a él. Cuando me veía llegar, me levantaba sus brazos y a mí el alma se me caía en diez mil pedazos. Ahora me asignaron un chiquitito que está en el hospital todavía, porque es prematuro. Mi misión es acompañarlo en su hospitalización, para que al cabo de que salga de la incubadora tenga una voz conocida que le sirva de nexo cuando se venga para acá (Casa Belén).

 

La idea de este apego especial es evitar descalabros emocionales en los niños al traerlos del hospital hasta acá y luego de acá para su casa definitiva. Ha sido una muy buena experiencia, que me ha dejado grandes cosas y espero seguir mucho tiempo más. Las guaguas, por muy chiquititas que sean, te devuelven todo el amor que tú les entregas… con una sonrisa ya te conquistaron. Hay pequeñitos que están sólo un mes, uno apenas alcanza a aprenderse sus caritas y ya se fueron.

 

En cambio hay otros que me ha tocado ver crecer hasta el año y medio, y es inevitable encariñarse y extrañarlos. Pero tú aprendes a reconocer y aceptar que eso es lo bueno para el niño. Ellos están de paso y lo que tú puedes hacer es darles tranquilidad, estabilidad y felicidad mientras están aquí”. Si quieres ayudar a cuidar a los niños mientras encuentran un hogar para ellos, encontrarás más información en www.fundacionsanjose.cl.