Michel Camdessus: “La gratuidad y el don tienen un espacio en la actividad económica”
Jueves, 23 de Junio de 2011 20:06

Un enérgico altllamado a la humanización de la empresa y a su apertura a la lógica de la responsabilidad social realizó ayer el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdessus, en el seminario "Globalización al servicio de la persona, una deuda pendiente". El economista afirmó que razones económicas y éticas llevan a plantearse dicho desafío.

 

Para Camdessus la crisis económica mundial iniciada el año 2007 reveló  una crisis más profunda que tenía que ver fundamentalmente con aspectos éticos. "La crisis nos ha hecho descubrir que nuestro mundo globalizado tenía dentro de su dinámica los elementos de su autodestrucción", afirmó. "El neoliberalismo imperante se acompañaba de gravísimas carencias en sus instituciones y en sus regulaciones financieras. Pero sufría de una carencia aún más mortífera, la carencia ética", acotó.

 

Según él, la avidez individual y colectiva, la lógica desatada del interés de lucro de algunos y su obsesión por  "ganar más para consumir más, y más rápidamente" se conjugaron provocando un descalabro global que, entre otras consecuencias, sumó a unas 90 millones de personas a la cifra de pobres del planeta...

 

 

 

Para el economista, el mundo ya no resiste más el despliegue sin contrapeso de una lógica basada en la maximización del beneficio o lucro. La persona humana, dijo, es mucho más que su dimensión económica. De ahí que formulara un claro llamado a fundar una nueva economía con el ser humano al centro. Según él, en tal economía le cabe un gran protagonismo a la empresa, considerando las limitaciones que actores tradicionales, como el estado, tienen para incidir en la sociedad.

 

Reencantar la responsabilidad social

 

Al respecto, las claves se vinculan con la idea de responsabilidad social empresarial (RSE), pero no la reducida al marketing, sino aquella que reconoce que "el principal capital que se ha de resguardar y valorar es la persona humana". Por ello sumó a la convencional trilogía de la RSE "planeta, beneficio (profit) y gente" un cuarto elemento: las personas (y su dignidad).

 

Camdessus señaló que, junto con lo anterior, los empresarios deben comprender que, tal como lo afirmó el Papa Benedicto XVI, "la economía tiene la necesidad de ética, pero una ética amiga de las personas". Sin valores como la confianza, la solidaridad e incluso la gratuidad y el don -indicó- la actividad económica no puede funcionar bien. "La gratuidad y el don deben tener un espacio en la actividad económica. Esto tanto por el hombre como por el mercado", añadió.

 

Reconociendo las dificultades que tienen estas ideas en el mundo empresarial, propuso reencantar el concepto de responsabilidad social (con fe en que es el camino correcto) y, en paralelo, formar intensivamente a la futura generación de líderes económicos, políticos y sociales en esta filosofía.

 

El seminario, organizado por Diario Financiero y la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), reunió a más de 300 mujeres y hombres de negocios.

 

Camdessus fue director gerente y presidente del directorio ejecutivo del FMI a partir de 1987. En 1996 fue designado director gerente. Estuvo vinculado a este organismo hasta el 2000. Entre sus publicaciones destaca "Nuestra fe en este siglo" (2004), editada por Desafío, en la que junto a destacados autores reflexiona sobre los retos del mundo actual.