Carta a un amigo con motivo de la "crisis"
Escrito por Pedro A. Arellano   
Lunes, 05 de Enero de 2009 15:18
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Carta a un amigo con motivo de la "crisis"
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altQuerido amigo:
¿Cómo hacer para aprovechar el naufragio del sistema de "libre mercado" y que el costo que pagaran tantos a nuestro lado, tenga sentido y aprovechemos la experiencia de estas grandes torpezas, frescuras y cegueras cometidas en estos tiempos?
Tal vez debamos ser más osados para inventar lo nuevo, sobretodo ahora que lo viejo se derrumba a pedazos.
¿Y que traerá lo nuevo?
¿Y Quién, mejor dicho quiénes, le pondrán el cascabel al gato?
Creo que es el tiempo para detenerse, afinar el oído, y actuar.

¿Te has fijado que cuando en el jardín estás regando y mojas una zona donde se oculta un hormiguero, aparecen miles de hormigas corriendo como locas y cargando la comida y los huevos buscando un nuevo lugar donde instalarse?

Me parece que la caída de Wall Street y el mundo financiero mundial han generado ese mismo efecto en las personas, cada uno arrancando despavorido intentando recuperar lo suyo antes de que sea tarde. Y son muy pocos los que manteniendo la calma, se detienen a ver cómo enfrentar este evento desde una mirada más colectiva, con una mayor visión de comunidad. El "sálvese quién pueda" se ha transformado en la máxima y no nos damos cuenta de que el gran valor de la globalización es la conciencia de comunidad de que el planeta es una unidad en la que todos estamos estrechamente intrincados, mejor dicho inevitablemente abrazados.

 

Creo ciertamente que tenemos una oportunidad, tan relevante como la que nos ha llevado a enfrentar el tema del calentamiento global, para vivir el sentido de aldea global. El problema planetario levantado por el mundo de los ecologistas y la visión urgente de asumir una responsabilidad colectiva, nos debe servir de enseñanza frente al "calentamiento global de la economía" de tal forma de levantar una visión más unitaria de mayor "sentido común" ( en su doble acepción) que suscite conductas y comportamientos personales e institucionales a la altura de los desafíos que enfrenta el mundo.

Pero a veces nos pasa también, a mi me pasa al menos, que siendo tan grande el problema tiendo a imaginar que la solución vendrá igualmente de los grandes, dejando por tanto el problema en manos de otros y esperando que llegue una solución. Mi conclusión es que a un gran problema, infinitas soluciones pequeñas con una visión y altura de miras común. Por lo tanto y como tenemos un radar interior sabio para actuar, mi invitación es que cada uno apele al profundo sentido de "comunidad humana" inscrito en su genética y luego deje salir la sabiduría que le iluminará el camino de las pequeñas acciones y cambios cotidianos que hemos de poner en marcha... y todo ello sin esperar que comience el otro ni frenarse porque te sientes como haciendo el loco con tus gestos, palabras y acciones.

Mi primera invitación, que puede estar al alcance de todos, es mirar la "crisis" con visión proactiva y creativa, haciendo oídos sordos a los pájaros de mal agüero que llegan en bandadas en estos días. Muchas veces esa actitud derrotista, negativa, trae encerrada una justificación que te mantiene tranquilo con la pelota fuera de la cancha y un inmovilismo asociado que nada aporta. Contra ello propongo una mirada lo más franca posible de la realidad, junto a una confianza profunda en el ser humano y en lo que a cada uno le corresponde hacer en estas circunstancias, y con ello ..."vamos a andar", como dice la canción que adjunto... "para que no haya soledad".