Un DESAFÍO nos desafía
Escrito por Pedro Arellano   
Viernes, 12 de Diciembre de 2008 16:27

Cuánto cuidado hay que tener al poner el nombre a un hijo, a una organización o, como en este caso, a una revista. Y lo digo con conocimiento de causa, pues nunca nos imaginamos, hace más de quince años atrás, que bautizar con el nombre Desafío a un conjunto de hojas corcheteadas, nos traería como consecuencia que, más allá de lo que fuéramos logrando, cada cierto tiempo deberíamos volver a levantar la cabeza, atisbar el horizonte y emprender nuevos desafíos.Así parece ser entonces nuestro destino: estar siempre en marcha y atentos a lanzarnos a lo nuevo, aunque a veces nos parezca imposible, aterrador o alucinante.

Nuestro destino está marcado por la pasión de un desafío. Como al inicio, cuando queriendo ser un pequeño faro para humanizar la empresa, estuvimos dispuestos a entrar en un terreno no sólo desconocido sino impensable para personas que no teníamos ninguna cercanía con las comunicaciones ni con las letras.

Pero aquí estamos, como trashumantes de una travesía llena de aprendizajes. Si aún recuerdo ese día, en que generando reflexiones, compartiendo experiencias y testimonios de empresarios, soñábamos con animar una esperanza en pos de una nueva cultura empresarial.Pocos nos creyeron entonces, la mayoría no nos consideraba, pero la perseverancia y el entusiasmo por compartir nuestra mirada fue más fuerte, logrando sobrepasar nuestras limitaciones y construyendo lo que son hoy los cimientos de este nuevo desafío.

Sí, tal cual, un nuevo desafío: un “Desafío de Humanidad”, de humanidad en cuanto a que todo es global e interdependiente, y de Humanidad con mayúscula, en cuanto a que lo que nos anima es “lo humano”.
Hemos decidido así extender nuestros brazos, para abrazar más allá de la empresa, abrir nuestros ojos para mirar en particular a los más jóvenes y despejar nuestros oídos para escuchar con más atención a los más vulnerables. Por ello es que en esta nueva etapa incluiremos un espacio de participación en la Web2.0, abriremos conversaciones en la radio,
diseñaremos productos audiovisuales en Televisión… y todo ello desarrollado como una plataforma multimedial que interactúa y se complementa para permitir a muchos más develar la perla preciosa, la inmensa riqueza que tantas veces aparece escondida en el barro o bajo
el temor y la obscuridad.

Decirte por último que todo este esfuerzo sería impensable si en él no estas tú, pues así como las grandes cumbres se suben en cordadas, sabemos que haremos posible lo imposible sólo cuando cada uno coloque su parte y diga SÍ a construir con nosotros este Desafío de Humanidad.

Pedro Alberto Arellano Marín