Encuentro para nutrir el alma: Humanidad detrás de la cárcel de alta seguridad

El día 27 de Septiembre 2016 nos encontramos en la OTIC de la CChC con Andrea Brandes, empresaria y profesora de poesía en la cárcel de alta seguridad, y con Mario Pedraza, alumno de Andrea, quien acaba de completado se condena de 10 años en dicho recinto.
En este encuentro, pudimos ver la humanidad detrás de la carcel de alta seguridad. Mario nos relató su historia de vida y cómo, a través de la poesía, ha podido aprender a conectarse con sus emociones, a empalizar, a descubrir sus luces y a sanar su historia.
Compartimos con ustedes, lo que Gabriel Bunster escribe sobre este encuentro en su Blog:

De muestra un botón de lo que viene haciendo Andrea Brandes en las cárceles

Hoy martes 27 de septiembre, asisto a un evento en oficinas de la Cámara Chilena de la Construcción en Santa Beatriz 170, a pasos del Metro Pedro de Valdivia. Se trata de un evento que organiza la empresa Desafío de Humanidad, que llama Encuentros para nutrir el alma, donde expondrán Andrea Brandes, profesora de talleres literarios en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) y Mario Pedraza, alumno de Andrea en dicho recinto, del cual sale hace entre 80 y 90 en libertad, según él mismo cuenta.

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habla Miguel Galmes, presidente de Desafío, al lado Mario y Andrea

Mario cuenta su historia, que se origina en la ciudad de Santa Cruz en Bolivia. Es su abuela quien lo cría, hasta que a los 5 años llegan una pareja de desconocidos y se lo llevan. De ahí vendrá la escuela, los descuidos y sus primeros pasos delictuales, a los 13 años, producto de malas juntas y quizás muchas otras cosas, con muchachos poco mayores que él.

Se transforma en un delincuente,  con características de líder. Dirá mas tarde que de sus 39 años de edad, ha estado preso 17.
Nos cuenta lo que es estar en una celda de la CAS, de 1,20 x 1,80 mts, sin acceso a patio. Caminar tres pasos para allá y luego tres pasos de vuelta. Hacer miguitas de pan por cada ida y vuelta, y así ir estimando las horas que transcurren, casi para no enloquecer. El guardia que lo cuida, esta permanentemente ahí presente, pero no puede interactuar con él. Solo puede preguntarle la hora tratándolo de funcionario.

Un día, sorpresivamente llega a la Biblioteca de la CAS, custodiada por el preso Lavanderos, que le pasa un primer libro, objeto al que hacía mucho tiempo, no tenía acceso. Y empieza a leer como un desaforado, A tal punto que gana un premio como el mejor lector de esa Biblioteca. Y Lavanderos lo invita a integrarse a los talleres literarios de Andrea Bnrandes. El accede porque confirma que ello le dará un certificado, que le aportará a sus antecedentes de buena conducta, para anticipar su salida de la cárcel.

Lo que no sabrá hasta pasado un tiempo, es que esta interacción con la poesía, lo transformará.
Andrea explica que los presos de este tipo, viven bloqueados exclusivamente en la emoción de la rabia y el sentirse víctimas. La poesía, que es producida por personas con el corazón abierto y cargado de emociones de diverso tipo, penetra y empieza a horadar las defensas.
Peor se pone la cosa cuando tienen que ellos escribir sus propias poesías. Ahí las defensas empiezan a saltar y las emociones de otro tipo empiezan a brotar.

Escuchamos una bellísima poesía de Mario, que me dejó claro que sus capacidades eran sobresalientes. Pero lo que al menos para mi remató todo, fue la poesía que Andrea había escrito para él. Ahí me emocioné. Fui yo atravesado por el embrujo de la buena poesía.
La audiencia, al terminar la lectura de Andrea, explotó en un aplauso cerrado, mientras Mario aplaudía emocionado, con intensidad. Él era el homenajeado por esas bellas palabras.

Me conmueve la dignidad, fuerza y belleza de la mujer de Mario, que se encuentra sentada detrás mio, con un hijo de Mario, que me entero completó sus estudios y trabaja como garzón en la empresa de banquetería de su madre.

A Mario lo veo fuerte, con desplante, sin arrogancia alguna, honrado de estar en ese escenario, agradecido, inteligente, capaz como el que más. Lenguaje como cualquiera de nosotros.
Qué hace que él tenga esta historia y yo y la mayoría de los presentes, otra tan distinta ?
La Andrea dirá que es la pobreza y la pobreza emocional.
En todas partes hay presos, pero en Alemania, son personas con desordenes mentales, Acá, la mayoría son por déficits que se pueden solucionar, o que tienen solución.

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Mario tiene la palabra

Mario, ya hablando del futuro, habla de una institución que quisiera crear, para trabajar con niños en riesgo de ser futuros delincuentes. Dice saber lo que hay que hacer con ellos. Requiere fondos.
Yo me lo imagino trabajando como jefe de una cuadrilla en una constructora. Lidiando quizás con las bromas y torpezas de sus colegas trabajadores.

Qué difícil es la re-inserción. Que importante son las redes que Desafío de Humanidad ayuda a articular. Y me sorprendió ver en la sala a varias personas, tres creo que fueron, que ayudan a la re-inserción, de distintas maneras.

Asistir a este evento fue una experiencia conmovedora, donde quedé maravillado del trabajo generoso que hace Andrea en la cárcel, sin entender, como la vida y las tripas, la llevaron a  ese lugar, donde nunca jamás, lo más probable, hubiéramos adivinado iba a terminar.

El aplauso principal, desde mi lado, es para ella.

Poesía leída por Mario escrita por él:

Camino por el borde de la locura
que está cuerda…muy cuerda!
y miro con pena a mis pares,
casi con ganas de rescatarlos
del olvido,
de recordarles su nombre
y exiliarlos de su presente
Que olfatea la dicha
e ilusión pueril,
y que ese brevísimo tiempo
de lucidez, de libertad,
de sentirse propios,
instaure la obra inconclusa,
de construcción soñadora
contrastando las conciencias olvidadizas
y develen las diferencias microscópicas
de cada sueño hecho realidad
…Solo un instante!, que
no sean cervatos, que
multipliquen sus sentidos,
que sean almas libres y soñadoras
caminando por el borde de la locura
que está tan cuerda.
Mario Pedraza

Poesía leída por Andrea, escrita por ella a Mario:

Hasta que llegaste tú…
colgando del caimán
que cuelga del helecho
que cuelga de la yuca de la selva guaraní,
niño Mario,
planetario animal balsero,
camionero del Amazonas
de las doradas tortugas gigantes,
caminante y cruzador de ríos,
aguerrido asaltante de los bancos de la luna,
narco de la hierba buena,
capaz de matar al mar
llegaste cantando
que a la hora de soñar
nadie sabe soñar sin Dios.

 

Para quienes quieran ver el video (sin editar) del encuentro completo, pueden hacerlo aquí: