Despertar una esperanza

Movido por ese compromiso, Pedro Arellano inicia en 1991 actividades vinculadas al mundo de la empresa, generando espacios de encuentro entre altos ejecutivos, dedicados a reflexionar sobre su sentido de vida y su experiencia empresarial.

Paralelamente crea el boletín “Correo Directo” -germen de la revista Desafío- para motivar la reflexión sobre temáticas de espiritualidad y sentido de vida, temas muy poco abordados en el mundo de la empresa.

En 1992 publica un primer libro llamado “Y vio Dios que todo era bueno”. El desarrollo editorial toma mucha fuerza y motiva, con el lanzamiento de cada libro, la realización de un proyecto creativo vinculado con las temáticas abordadas. Este mismo año aparece la primera edición de la revista Desafío.

Luego de un par de años realizando estas actividades de forma personal, Pedro Arellano crea la corporación “Despertar”, antecedente de lo que sería Desafío. Son años en donde la inquietud por ofrecer al mundo una esperanza, una palabra orientadora del Evangelio que se plasma en la vida cotidiana es la fuerza que motiva cada una de las acciones emprendidas.

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