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Por tercer año consecutivo acompañamos a un grupo de internos en la celebración de la Navidad junto a sus familias en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Esta iniciativa surgió como una idea de Manuel Enríquez un gran amigo de Desafío de Humanidad y Andrea Brandes, quien realiza hace tres años un Taller de Poesía en la Cárcel. A continuación, reproducimos para ustedes el texto que Andrea leyó a sus alumnos y las familias de estos ese día, y que resume el espíritu de lo que ahí se vivió.
Celebración Navidad Cárcel de Alta Seguridad Nació Jesús, María, su madre, lo envolvió en pañales y lo acostó sobre un montoncito de paja en un pesebre que estaba en el suelo.
Nosotros, que llevamos ya tres años leyendo poesía, hemos aprendido a abrirnos camino a través de los símbolos. Buscamos esa forma de decir que está más allá de las palabras, intentamos encontrar el significado que trasciende al hecho.
Jesús, el niño Dios, envuelto en un pañal, duerme en su camita en el suelo, como el más pobre de los niños. Desde ese humilde rincón de un establo en Belén, nos quiere decir que todos tenemos un lugar en el mundo. Para él no hay excluidos, no hay marginados, todos podemos ser como Jesús.
Todos los niños, todas las mujeres y todos los hombres del mundo podemos ser como Jesús. Ustedes niños, son como Jesús, porque cada vez que vienen a ver a sus padres les regalan su luz y una maravillosa razón para vivir.
Ser como Jesús es ser esposa o madre de un preso, y no haberlo dejado de querer. Seguirlo queriendo y apoyando a lo largo de la vida, sacando adelante a la familia, viniendo desde lejos con una carga de ropa limpia. Ese camino de amor que se hace en micro y con poca plata, es un camino de santidad.
Ser como Jesús, es venir hoy a la cárcel a celebrar con nosotros, y llamarse Mónica, Padre Alfonso, Pedro, Denis, y ser Francisca y Nicolás con su música, es ser Inge y Germán mis queridos padres, es llamarse Capitán Caniulef, hoy con nosotros.
Es Jesús el que sonríe cuando un funcionario de gendarmería y un preso intercambian sonrisas, y fue Jesús el que se multiplicó en el corazón de más de cien personas, que generosos como las estrellas del cielo de Belén hoy nos regalan esta fiesta en la tierra y en el cielo.
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres. Paz a los hombres que son ustedes, mis alumnos, que con valentía han comenzado un camino distinto que conduce a una libertad distinta. Los poemas han abierto en ustedes una ruta hacia el interior, donde el alma estaba a la espera de su vista. Cada clase me encuentro con la grandeza de la bondad de su Ser, con su capacidad inmensa de creación, con una voluntad naciente de pedir y otorgar perdón desde lo más profundo. Es así que contemplo y agradezco emocionada, a este grupo de poetas, que desde la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago, como Jesús, están construyendo la Paz.
Andrea Brandes Tags: Andrea Brandes | Cárcel de Alta Seguridad | Manuel Enríquez | Navidad con Sentido |