Nuestra Historia

La historia de Desafío tiene más de 19 años. El camino lo inicia Pedro Arellano, arquitecto chileno, cuando decide dejar su oficina profesional por su interés en aportar desde un compromiso distinto al mundo actual, desarrollando acciones para promover un cambio de miradas.


  • 1991 - 1997

    Despertar de una esperanza

    Movido por ese compromiso, Pedro Arellano inicia en 1991 actividades vinculadas al mundo de la empresa, generando espacios de encuentro entre altos ejecutivos, dedicados a reflexionar sobre su sentido de vida y su experiencia empresarial.
    Paralelamente crea el boletín “Correo Directo” -germen de la revista Desafío- para motivar la reflexión sobre temáticas de espiritualidad y sentido de vida, temas muy poco abordados en el mundo de la empresa.
    En 1992 publica un primer libro llamado “Y vio Dios que todo era bueno”. El desarrollo editorial toma mucha fuerza y motiva, con el lanzamiento de cada libro, la realización de un proyecto creativo vinculado con las temáticas abordadas. Este mismo año aparece la primera edición de la revista Desafío.
    Luego de un par de años realizando estas actividades de forma personal, Pedro Arellano crea la corporación “Despertar”, antecedente de lo que sería Desafío. Son años en donde la inquietud por ofrecer al mundo una esperanza, una palabra orientadora del Evangelio que se plasma en la vida cotidiana es la fuerza que motiva cada una de las acciones emprendidas.


  • 1997 - 2007

    Hacia una nueva cultura empresarial

    En 1997 Pedro Arellano se encuentra con Denis Gallet, ingeniero comercial de origen francés. Ambos, habían dejado sus trabajos tradicionales para dedicarse a realizar acciones para promover un cambio de cultura. Después de años de trabajo individual deciden unir sus caminos. Se asocian, constituyen Desafío S.A. y definen su foco: “hacia una nueva cultura empresarial”.
    En esta nueva etapa el quehacer de Desafío se centra en convocar a personas vinculadas al mundo de la empresa en torno a diferentes valores. El ser único de cada persona, la alegría, Jesucristo, la confianza, la esperanza, el perdón, el amor, la pobreza y la solidaridad son algunos de ellos.


  • 2000 - 2007

    Importantes Invitados

    Las temáticas se abordan de diferente manera. Junto con la realización de la Revista Desafío se invita a personalidades internacionales que pueden servir como testimonios para profundizar en cada una de ella. Patch Adams es invitado para descubrir el valor sanador de la alegría; Muhamad Yunnus ofrece el microcrédito como fuente de recuperación de la dignidad de los más pobres; Jean Vanier es invitado para reflexionar sobre el valor de lo pequeño y lo vulnerable; Michel Camdessus se refiere al poder de la esperanza.
    En estos años también se inician los Grupos de Desarrollo. Se trata de pequeñas agrupaciones de 12 a 15 personas, cuyo objetivo es compartir entre pares la problemática de su vida laboral. Estos grupos -a muy poco andar- se convierten en verdaderas comunidades donde sus miembros comparten mucho más que sus reponsabilidades profesionales, sus desafios personales.
    La revista Desafío comienza a ser repartida de forma gratuita, luego de que las empresas que la financiaban aceptaran entrar en la lógica de la gratuidad y entregan sus recursos renunciando a obtener publicidad.
    Además, nacen los Encuentros en lo Alto, instancias entre personas de diversos orígenes, grupos sociales y creencias, en donde tienen la oportunidad de experimentar vivencias de diálogo y comunión en torno a temas como la paz, la trascendencia y la diversidad. Entre otras cosas interesa “construir puentes” entre mundos y entre personas.


  • 2008

    Un Desafío de Humanidad

    A partir del año 2008, se amplía la mirada y el campo de acción. Desde el reto original de promover una nueva cultura empresarial se plantea un desafío de humanidad, en los dos sentidos de este último término (lo humano y lo global). De ahí que esta nueva propuesta incluye tanto al mundo de la empresa como al de la sociedad civil, de grupos religiosos, entre otros. Ello en la convicción que los desafíos de estos mundos se entrecruzan.

    Es en este contexto es que Desafío promueve el nacimiento de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, agrupación que surge con la misión de fomentar, fortalecer y motivar la colaboración entre las organizaciones solidarias del país, con el fin de desarrollar prácticas que instalen la solidaridad como un valor de la cultura.